sábado, julio 06, 2013

AMORES JUVENILES DEL SIGLO XXI

Cuán complicado para el joven de hoy es sostener el equilibrio ante el natural ajetreo de sus hormonas sumado esto al bombardeo d... thumbnail 1 summary



Cuán complicado para el joven de hoy es sostener el equilibrio ante el natural ajetreo de sus hormonas sumado esto al bombardeo de imágenes y estereotipos propios de esta sociedad consumista que mediante información e imágenes ingresan sin ningún filtro al subconsciente del chico o chica.

Esta sociedad principalmente debido a los nefastos patrones de conducta que los medios de comunicación presentan a diario, en programas, telenovelas, series, etc. y agregado el hecho de padres incapaces de cumplir su función de orientadores sobre todo en el campo sexual, han dejado al joven actual en un estado de real vulnerabilidad.

Ante tal estado de cosas al joven promedio solo le quedan dos alternativas, ambas figurativamente hablando se podría decir antípodas en cuanto a conducta. O bien que se aferran con vehemencia a una presencia permanente del sexo opuesto empeñándose a una dependencia excesiva del mismo o de lo contrario se entregan a una vida de romances fugaces en los cuales “vivir el momento” es lo que cuenta.

En el primer caso, pensar que ese amor de juventud es lo principal en la vida del muchacho o muchacha es una situación que tarde o temprano podría traer consecuencias fatales pues la volubilidad en el joven es una característica que en el algún momento aparece y obviamente la mayoría de las veces no coincide de ambos lados.
Siempre hay alguien que deja de querer primero, y cuando ello sucede pues empiezan los problemas, el otro que idealiza las frases románticas que un día se dieron, que se aferra a la dependencia ajena no permite que el curso natural de las cosas se dé y allí empieza el dolor, allí empieza la temprana depresión del joven que piensa erradamente que sin ese chico o chica la vida no tiene sentido.

Por eso, muchas veces nos enteramos de desgracias; de suicidios de jóvenes, jóvenes que no encuentran ni en la sociedad ni en sus familias el consejo equilibrado que permita hacerlos personas independientes principalmente en cuanto a sus emociones.

Vayamos al segundo caso, que es el de los jóvenes que se entregan a los romances y placeres fugaces, que piensan que lo más importante es la diversión. Sabemos lo que es eso, no ponerle freno a conductas desbocadas es dejar expuesto al joven a situaciones lamentables como el consumo de drogas, embarazos no deseados, enfermedades, etc.

Una vez más se debe llamar la atención a los padres, de ellos depende que sus hijos vayan por la senda correcta, comprendan a sus hijos, oriéntenlos, aprendan lo que es la empatía, Uds. padres también fueron jóvenes, entiendan las inquietudes, los momentos difíciles del joven, su necesidad de conocer, de sentir el apoyo, de sentirse querido.

Lamentablemente la sociedad principalmente de parte de los medios de comunicación muestra una doble careta por la cual muchas veces se envían mensajes altruistas y de solidaridad mientras que por otro lado fomentan con la máxima intensidad conductas frívolas y estúpidas. De hecho, en la actualidad en los medios televisivos muestran muchos programas para jóvenes que con el pretexto del entretenimiento hacen gala de un exhibicionismo exacerbado, de culto a la imagen física dejando de lado las cualidades más valiosas del ser humano.

Por eso pensamos que la labor principal para guiar a los jóvenes es de los padres sobre todo en esa etapa tan difícil que es la etapa del enamoramiento. Es labor de ellos promover conductas sanas y equilibradas enseñándoles sobre todo a los muchachos que el amor no es dependencia y que además implica respeto y que por otro lado la verdadera libertad no es libertinaje.

Por Mardam